No conocía más de 4 canciones de Metallica cuando los escuché en directo y los vi desde un sitio privilegiado, privilegiado teniendo en cuenta que otras 40.000 personas decidieron hacer lo mismo esa noche.
El ritmo de Enter Sandman es de los que me activan aunque no haya sido nunca seguidora del grupo.
Esa cadencia enérgica creo que me devuelve de golpe a la revolución hormonal de la adolescencia.
Pero tengo un archivo mental musical que puede despistar a cualquiera. Así que en pleno despiste pego un salto de estilo, que no de canción, y me dispongo a disfrutar la versión de Youn sun Nah, que creo es todo un lujo.
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