La economía se derrumba
Me matan los Papá Noeles que desde hace unos años a la gente le ha dado por colgar de las ventanas y cornisas.
Me da una grima que me mata Rajoy. Siempre que lo miro y veo su forma de hablar también veo a su espalda a José Luis Moreno, cual ángel de la guarda y sin Macario (que se dedica ahora a retozar en un prado verde entre vacas lustrosas) metiéndole la mano por el pescuezo dirigiéndole el gesto y el discurso.
Hoy, dos de marzo, he visto un Papá Noel colgado de la ventana de un quinto piso y la única explicación que le encuentro es que siguiendo el discurso de Rajoy de que tenemos que apretarnos el cinturón se ha acojonado ante el despido y ha decidido quedarse a echar horas extras sin cobrarlas.
Los renos han sido más inteligentes y han seguido la estela de Macario
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