Ayer por la tarde, en la hora que tardaron en montar en la plaza de mi barrio el chiringuito para que el mitín de un candidato a la alcaldía sonara tan fuerte que lo oyesen hasta en Japón se fue la luz seis veces.
Puede parecer sorprendente, ya que ni en medio de una tormenta de rayos y centellas se ha ido y venido así, con tanta confianza, sin llamar al timbre, ni siquiera llamando con los nudillos, colándose directamente. Pero me pareció a modo de señal humana, que no divina, una perfecta metáfora de lo que sería la ciudad con este hombre como alcalde.
En medio de este despropósito de enciende y apaga ordenador, verás tú cómo se va a joder al final, suena el tfno:
-Sí, dígame
-buenas tardes, le llamo de parte de no sé qué Durán (se me ha olvidado el nombre), el candidato por el partido socialista a la alcadía de Córdoba
-¿yyy...?
-Para invitarla mañana a las 8 y media a una tapita de salmorejo en la plaza de Cañero y así poder conocer personalmente al candidato
Esta mañana he estado entre flores, tierra y macetas, se está a gusto ahora en el patio, el salmorejo lo haré yo, que para algo me enseñó mi madre siendo bien chica y me lo comeré aquí...y a éste que lo conozca Rita la cantaora (no sé si tendrá que llevar el pan para mojar sopas)
Fotografía: Walker Evans
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