A veces las palabras propias dicen exactamente lo que queremos.
A veces las palabras prestadas lo dicen mejor.
Yo releo de vez en cuando, las palabras propias y las palabras prestadas.
Llevo varios días releyendo las entradas que hice al primer fotolog llamame_cordelia
Una de ellas dice exactamente lo que quiero decir hoy...
"¿No es maravilloso pensar en todas las cosas que hay que averiguar? Simplemente me hace sentirme contenta de vivir. ¡Es un mundo tan interesante! Sería la mitad de interesante si lo supiéramos todo, ¿no es cierto? No habría campo para la imaginación. Pero ¿estoy hablando demasiado? La gente siempre me dice que así es. ¿Le gustaría que no hablara? Me callaré si me lo dice. Puedo callarme en cuanto me lo propongo, aunque es bastante difícil"
Ana de las Tejas Verdes
Lucy Maud Montgomery
Clara (La casa de los espíritus) cuando era niña, un buen día dejó de hablar. Lo hizo durante muchos años. Una vez convertida en mujer madura, tras recibir una bofetada de su marido le prometió que jamás volvería a hablarle, promesa que cumplió, aunque nunca dejó de amarlo y lo hizo hasta el final de sus días, culminando ese amor con una escena de infinita ternura cuando va a recogerlo antes de abandonar este mundo.
Hace unos años fui al teatro a ver a Nancho Novo en el monólogo "Defendiendo al cavernícola"
Decía que los hombres tienen un contador de palabras diarias (unas 2000) mucho más pequeño que el de las mujeres. Es la explicación a que cuando llegan a casa después del trabajo el contador esté casi agotado y sólo le queden pocas palabras que usan casi exclusivamente en contestar con monosílabos y respuestas cortas, consiguiendo así la desesperación de las mujeres que lo achacan a la falta de interés y atención, cuando todo es mucho más fácil: su contador de palabras diario está agotado.
Ahora tengo la sensación de haber hablado demasiado durante algún tiempo.
No me lo he propuesto, simplemente ha sucedido así.
...
Y esto ya lo escribo ahora...
No es cuestión de comodidad, necesidad o proponérmelo si quiera, pero parece que tengo un limitador de palabras.
Lo tengo desde ayer, quizás ha influido que el sueño me abandona cada día a las 4 de la mañana desde el martes y pienso tantas palabras sin voz que no me quedan palabras para decir en voz alta.
No sé...simplemente ha sucedido así





