Quería saber si podría vivir sin Alegría. Aunque siempre la amaría, estaba perdiendo la esperanza de poseerla. Últimamente tenía sueños eróticos, sobre todo con sus pechos, se despertaba sudando, con el deseo de follársela. Más que nunca su sexo le pedía guerra y para batallar contra sus instintos animales, nada mejor que apuntarse a otro tipo de guerra
Fragmento de Llora Alegría, de Cuca Canals


