Por su voz sé que es un hombre algo más joven que yo
-Mañana te llamo cuando sepa todos los datos del pedido
-Cuando quieras
Y se despide con un gracias simpática que me hace sonreír al asociar esa palabra-piropo al que se usa cuando te cruzas con un bebé que reclama tu atención haciendo alguna cucamona
Algunas veces siento curiosidad por el rostro que acompaña a las voces que escucho por teléfono
Con este pensamiento salgo de casa, la curiosidad, los ojos abiertos, flores encontradas y agradecimiento dan saltitos en mi cabeza y en la punta de mi lengua. Llegan hasta allí aunque nadie me escuche, porque siento la necesidad de decir en voz alta las palabras que circulan por mi sangre.
Llego a Correos, la oficina está abarrotada y me quedo fuera, sentada en un poyete. Saco la libreta del bolso pensando en escribir algunas frases.
En la primera página me encuentro lo que escribí en el tren, son las palabras que Huidobro me contó bajito, entre nubes de colores reflejadas y confundidas con el todo nada.
"Liberación ¡oh! sí, liberación de todo
De la propia memoria que nos posee
de las profundas vísceras que saben lo que saben
A causa de estas heridas que nos atan al fondo
y nos quiebran los gritos de las alas"
Y me siento especialmente bien
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