Cosas de pájaro
De los pájaros he aprendido a quedar como quieto en medio del
aire. Tú te has vuelto de trigo. ¡Qué torpeza! En todo este tiempo,
aún no he sido capaz de desgranar tu boca. Pero desde aquí
pueden verse los campos sembrados, los neblinosos mares. Y a
veces, renunciar a ese golpe de viento que me lleva hacia ti,
parece más sensato. Déjame que te cuente lo de las verdes
colinas: hay montañas azules.
.
