La fotografía de Thomas Ruff impresiona, sorprende e invita a mirar y mirar, a encontrar otro matiz.
Su detalle incita a tocar, su formato provoca deseo de zambullirte.
Todo esto me ocurrió cuando nada más entrar me encontré de frente con dos de sus fotografías, sin saber quién era Thomas Ruff, sin haber visto su obra antes, sin saber qué era lo que estaba mirando.
Días después leo acerca de él, como a veces me gusta hacer con las críticas de cine tras haber ido a ver la película sin condicionamientos previos.
"El origen de las imágenes pasa a un segundo plano, destacando su intervención en todo el proceso creativo"
"Lo que menos importa es la procedencia, cuándo, cómo o dónde fueron tomadas". La posproducción es lo que realmente importa
"Persigue ir más allá del instante, del momento que recoge. Se adentra en un mundo paralelo, buscando una lectura diferente a la convencional"
"A través del objetivo de Thomas Ruff se inicia una nueva forma de entender esta disciplina artística"
"Es el fotógrafo europeo más importante en la actualidad y, como máximo, uno de los cuatro más importantes del mundo de toda la historia de la fotografía". "Experimenta, manipula los originales y aplica técnicas para resaltar sus cualidades hasta obtener un resultado sorprendente"
Y ahora escribiendo esto vuelvo a sonreír al recordar que en este recorrido también tuve tiempo para la sonrisa, cuando un niño de no más de 5 años caminando hacia una fotografía le dijo a su madre....ésta es mi preferida. Entonces miró hacia su izquierda, vio una que estaba más lejos y exclamó....¡Oooohh en aquélla hay monstruos!
Pensé...Thomas Ruff estaría sonriendo también
Ya puesta voy a continuar en plan zambullida porque este viento con el que comienza la canción no me provoca nada de frío...nada nada de frío
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