Cajones
Sí, es cierto
que estamos solos
y desvalidos
tan vulnerables
siempre esperando señales,
mensajes en clave
de un confidente desconocido.
Como un espía
abandonado,
olvidado
en la misión de su vida.
También es cierto
que abriendo los cajones,
encontramos cosas,
pistas para el subconsciente,
objetos que actúan
en el destino,
desde su inmovilidad.
La matemática mundana.
El movimiento involuntario
.

